Coser una funda de cojín gruesa sin cremallera
Louis MikolajczakCompartir
¿Cómo hacer una funda de cojín grueso sin cremallera con cierre de cartera?
La solución más sencilla para hacer una funda de cojín grueso sin cremallera es elegir una funda de cartera. El principio es muy práctico: en lugar de añadir una cremallera, se crea una abertura discreta en la parte trasera gracias a dos paneles de tela que se superponen. El cojín se mantiene bien, la funda es fácil de quitar y la costura es mucho más accesible, incluso sin mucha experiencia.
Antes de empezar, tres puntos cambian realmente el resultado. Elija una tela con un poco de cuerpo, prevea un solapamiento bastante amplio en la parte trasera y no corte demasiado justo si su cojín está bien inflado. Son estos detalles los que evitan una funda que tira, que se abre o que se suelta en cuanto uno se apoya en ella.
En este artículo, el objetivo es ir directo al grano: cómo cortar las dimensiones correctas, cómo coser limpiamente, cómo adaptar el método a un cojín grueso y, sobre todo, cómo obtener un acabado limpio sin cremallera. Si desea comparar varias construcciones muy sencillas, nuestra guía 2 métodos fáciles de funda de cojín sin cremallera presenta la cartera y la solapa. Y para prolongar la inspiración, puede ser útil echar un vistazo a la colección de Fundas de cojín, y luego ver cómo combinarlas en un salón con la guía Cómo combinar las fundas de cojín con su sofá.
Índice
La respuesta directa: el método más sencillo
Cuando se quiere coser una funda sin cremallera, el método más eficaz sigue siendo el cierre de cartera. La parte delantera se corta de una sola pieza, y la parte trasera se forma con dos piezas que se superponen. Una vez que la funda se da la vuelta, la abertura queda en la parte trasera, casi invisible, y el cojín se puede quitar fácilmente para lavarlo.
Esta técnica funciona especialmente bien en un cojín grueso, porque evita cierres demasiado tensos o mal colocados. También es adecuada tanto para un cojín de sofá como para un cojín decorativo de dormitorio o de sillón.
| Método | Dificultad | Ventaja principal | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Cartera | Fácil | No es necesario poner cremallera | Cojines gruesos, fundas lavables |
| Solapa con botones | Media | Acabado decorativo | Cojines decorativos poco manipulados |
| Funda cosida cerrada | Muy fácil | Rápida de hacer | Cojín que rara vez se quita |
El material necesario
No se necesita un taller profesional para llevar a cabo este proyecto. Sin embargo, hay que evitar trabajar con una tela demasiado fina si el cojín es grueso. Un material demasiado ligero puede tirar de las costuras y dar un aspecto un poco flojo.
- Una tela de tapicería, un algodón grueso o una lona texturizada
- Hilo resistente a juego o tono sobre tono
- Tijeras de costura
- Una cinta métrica
- Alfileres o pinzas
- Una máquina de coser o costura a mano aplicada
La mejor opción suele ser una tela que tenga buen cuerpo, sin volverse rígida. Debe mantener una bonita forma, a la vez que sea lo suficientemente flexible para que el cojín pueda entrar sin forzar.
Cómo medir correctamente un cojín grueso
Aquí es donde a menudo se decide todo. Muchos miden solo el ancho y el alto, y luego cortan un cuadrado idéntico. En un cojín grueso, esto a menudo da como resultado una funda demasiado apretada o costuras que tiran.
Lo más sencillo es medir el cojín de un borde a otro, y luego prever un corte ligeramente adaptado a su volumen. No se trata de hacer una funda demasiado grande, sino de tener en cuenta el relleno. Un cojín bien relleno requiere un poco más de holgura que un modelo muy plano.
Para una funda de cartera, hay que prever:
- Una cara delantera cortada a la medida correcta
- Dos piezas para la espalda del mismo ancho
- Un solapamiento suficiente en el centro para sujetar el cojín
Los pasos para coser la funda
Una vez cortadas las piezas, la confección es bastante sencilla. Lo más importante es ser regular y no precipitarse en los acabados.
1. Cortar las tres piezas.
La parte delantera en una sola pieza, y luego dos paneles para la parte trasera. Comprueba bien el sentido de la tela si tiene un patrón o una textura visible.
2. Hacer los dobladillos de los dos paneles traseros.
En cada pieza de la parte trasera, dobla el borde que formará la abertura central. Un doble dobladillo suele ser más limpio y duradero.
3. Colocar las piezas derecho con derecho.
Coloca la parte delantera plana, luego los dos paneles traseros encima, superponiéndolos en el centro.
4. Sujetar con alfileres todo el contorno.
Las esquinas deben estar bien alineadas. Tómate unos segundos más aquí: esto evita una funda que se tuerza o bordes desalineados después de darle la vuelta.
5. Coser los cuatro lados.
Una costura regular es suficiente. Si el cojín es pesado o muy usado, un pequeño refuerzo en las zonas más solicitadas puede ser útil.
6. Desmontar ligeramente las esquinas.
Corta un poco el exceso de tela en las esquinas, sin tocar la costura. Las esquinas quedarán más limpias una vez que se dé la vuelta a la funda.
7. Dar la vuelta y dar forma.
Saca bien las esquinas, plancha si es necesario, y luego inserta el cojín suavemente por la abertura trasera.
El resultado debe ser sencillo, limpio y práctico. Una buena funda sin cremallera no solo debe ser bonita: también debe ser fácil de usar en el día a día.
Hacer varias fundas sin complicarse
Una vez que se entiende la primera, se pueden hacer varias seguidas con mucha facilidad. De hecho, es el mejor método si se quiere armonizar un sofá, un banco o una cama.
Lo más sencillo es trabajar en serie: cortar todas las caras delanteras juntas, luego todas las piezas de la parte trasera, hacer todos los dobladillos y luego ensamblar funda por funda. Se ahorra tiempo, se mantienen las dimensiones regulares y el resultado final es más coherente.
Esta organización es muy útil si se quieren mezclar texturas o crear una pequeña variación de colores sin empezar de cero cada vez.
Errores a evitar
Este proyecto sigue siendo sencillo, pero algunos errores son comunes. Son suficientes para arruinar el resultado, aunque la costura en sí no sea complicada.
- Elegir una tela demasiado fina para un cojín bien relleno
- Prever una abertura trasera demasiado corta
- Descuidar los dobladillos interiores
- Olvidar comprobar la dirección del estampado
- Querer una funda demasiado ajustada en detrimento del uso
Una funda exitosa es, ante todo, una funda que se quita fácilmente, que se mantiene bien en su lugar y que conserva un buen aspecto incluso después de varias manipulaciones.
Conclusión
Hacer una funda de cojín gruesa sin cremallera es mucho más sencillo de lo que parece. El método de cartera sigue siendo el más práctico, porque combina facilidad de costura, un acabado limpio y un uso diario cómodo. No se necesita una cremallera complicada ni acabados técnicos para obtener un buen resultado.
Con una tela adecuada, buenas medidas y una parte trasera bien superpuesta, se obtiene una funda limpia, fácil de lavar y agradable de usar. También es una muy buena base para crear varias fundas a juego sin complicarse la vida, ya sea para un sofá, un dormitorio o un rincón de lectura.