Comment faire une housse de coussin épaisse sans fermeture éclair ?

¿Cómo hacer una funda de cojín gruesa sin cremallera?

Louis Mikolajczak

Cómo hacer una funda de cojín gruesa sin cremallera

La solución más sencilla para hacer una funda de cojín gruesa sin cremallera es elegir una funda tipo sobre. El principio es muy práctico: en lugar de añadir una cremallera, se crea una abertura discreta en la parte trasera gracias a dos solapas de tela que se superponen. El cojín queda bien sujeto, la funda es fácil de quitar y la costura es mucho más accesible, incluso sin gran experiencia.

Antes de empezar, hay tres puntos que marcan la diferencia en el resultado. Elige una tela con cierta estructura, prevé un solapamiento bastante ancho en la parte trasera y no cortes demasiado ajustado si tu cojín está muy inflado. Estos detalles evitan que la funda se estire, se abra o se desajuste al apoyarse.

En este artículo, el objetivo es ir al grano: cómo cortar las dimensiones correctas, cómo coser limpiamente, cómo adaptar el método a un cojín grueso y, sobre todo, cómo obtener un acabado limpio sin cremallera. Y para inspirarte después, puede ser útil echar un vistazo a la colección de fundas de cojín, y luego ver cómo combinarlas en una sala de estar con la guía Cómo combinar tus fundas de cojín con tu sofá.

Índice
  1. La respuesta directa: el método más sencillo
  2. El material necesario
  3. Cómo medir correctamente un cojín grueso
  4. Los pasos para coser la funda
  5. Hacer varias fundas sin complicarse
  6. Errores a evitar
  7. Conclusión

La respuesta directa: el método más sencillo

Cuando se quiere coser una funda sin cremallera, el método más eficaz sigue siendo el de la cierre tipo sobre. La parte delantera se corta de una sola pieza, y la parte trasera se forma con dos piezas que se superponen. Una vez que la funda está del revés, la abertura queda en la parte trasera, casi invisible, y el cojín se puede quitar fácilmente para lavarlo.

Esta técnica funciona especialmente bien en un cojín grueso, porque evita cierres demasiado tensos o mal colocados. Es adecuada tanto para un cojín de sofá como para un cojín decorativo de dormitorio o sillón.

Consejo útil: cuanto más grueso sea el cojín, más generosa debe ser la abertura trasera. Por debajo de un cierto solapamiento, la parte trasera tiende a separarse cuando el cojín adquiere volumen.
Método Dificultad Ventaja principal Ideal para
Tipo sobre Fácil No es necesario poner cremallera Cojines gruesos, fundas lavables
Solapa con botones Media Acabado decorativo Cojines decorativos poco manipulados
Funda cosida cerrada Muy fácil Rápida de hacer Cojín que se retira rara vez

El material necesario

No necesitas un taller profesional para este proyecto. Sin embargo, debes evitar trabajar con una tela demasiado fina si el cojín es grueso. Un material demasiado ligero podría estirar las costuras y dar un aspecto un poco flácido.

  • Una tela de tapicería, un algodón grueso o una tela texturizada
  • Hilo resistente a juego o tono sobre tono
  • Tijeras de costura
  • Una cinta métrica
  • Alfileres o pinzas
  • Una máquina de coser o costura a mano aplicada

El mejor compromiso suele ser una tela que se mantenga bien, sin volverse rígida. Debe conservar una bonita forma, a la vez que es lo suficientemente flexible como para que el cojín pueda entrar sin forzar.

Cómo medir correctamente un cojín grueso

A menudo, aquí es donde radica la clave. Muchos solo miden el ancho y el alto, y luego cortan un cuadrado idéntico. En un cojín muy grueso, esto a menudo resulta en una funda demasiado apretada o costuras que tiran.

Lo más sencillo es medir el cojín de un borde a otro, y luego prever un corte ligeramente adaptado a su volumen. No se trata de hacer una funda demasiado grande, sino de tener en cuenta el relleno. Un cojín bien relleno requiere un poco más de holgura que un modelo muy plano.

Para una funda tipo sobre, hay que prever:

  1. Una parte delantera cortada a la medida correcta
  2. Dos piezas para la parte trasera del mismo ancho
  3. Un solapamiento suficiente en el centro para sujetar el cojín
Buena práctica: si el cojín está muy abultado, haz siempre una prueba colocando las piezas sobre el cojín antes de coser. Esto permite ver de inmediato si la abertura trasera será lo suficientemente superpuesta.

Los pasos para coser la funda

Una vez cortadas las piezas, la confección es bastante sencilla. Lo más importante es ser regular y no apresurarse en los acabados.

1. Cortar las tres piezas.
La parte delantera en una sola pieza, y luego dos solapas para la parte trasera. Verifica bien la dirección de la tela si tiene un patrón o una textura visible.

2. Hacer los dobladillos de las dos solapas traseras.
En cada pieza de la parte trasera, dobla el borde que formará la abertura central. Un doble dobladillo suele ser más limpio y duradero.

3. Colocar las piezas derecho con derecho.
Coloca la parte delantera plana, luego las dos solapas traseras encima, superponiéndolas en el centro.

4. Sujetar con alfileres todo el contorno.
Las esquinas deben estar bien alineadas. Tómate unos segundos más aquí: esto evita una funda torcida o bordes desalineados después de voltearla.

5. Coser los cuatro lados.
Una costura regular es suficiente. Si el cojín es pesado o muy usado, un pequeño refuerzo en las zonas más solicitadas puede ser útil.

6. Despejar ligeramente las esquinas.
Corta un poco el exceso de tela en las esquinas, sin tocar la costura. Las esquinas quedarán más limpias una vez volteada la funda.

7. Voltear y dar forma.
Saca bien las esquinas, plancha si es necesario, y luego inserta el cojín suavemente por la abertura trasera.

El resultado debe ser sencillo, limpio y práctico. Una buena funda sin cremallera no solo debe ser bonita: también debe ser fácil de usar en el día a día.

Hacer varias fundas sin complicarse

Una vez que se ha entendido la primera, se pueden hacer fácilmente varias seguidas. De hecho, es el mejor método si se quiere armonizar un sofá, un banco o una cama.

Lo más sencillo es trabajar en serie: cortar todas las partes delanteras juntas, luego todas las piezas traseras, hacer todos los dobladillos y luego ensamblar funda por funda. Se ahorra tiempo, se mantienen las dimensiones regulares y el resultado final es más coherente.

Esta organización es muy útil si se quieren mezclar texturas o crear una pequeña variación de colores sin empezar de cero cada vez.

Errores a evitar

Este proyecto sigue siendo sencillo, pero ciertos errores son frecuentes. Son suficientes para estropear el resultado, aunque la costura en sí no tenga ninguna complicación.

No hacer: cortar demasiado justo pensando que la tela se "adaptará" sola. En un cojín grueso, una funda demasiado tensa fatiga rápidamente las costuras y pierde comodidad.
  • Elegir una tela demasiado fina para un cojín bien relleno
  • Prever una abertura trasera demasiado corta
  • Descuidar los dobladillos interiores
  • Olvidar verificar la dirección del patrón
  • Querer una funda demasiado ajustada en detrimento del uso

Una funda exitosa es, ante todo, una funda que se quita fácilmente, que se mantiene bien una vez colocada y que conserva un bonito aspecto incluso después de varias manipulaciones.

Conclusión

Hacer una funda de cojín gruesa sin cremallera es mucho más sencillo de lo que parece. El método tipo sobre sigue siendo el más práctico, porque combina facilidad de costura, acabado limpio y uso diario cómodo. No se necesita una cremallera complicada ni acabados técnicos para obtener un resultado bonito.

Con una tela adecuada, buenas medidas y una parte trasera bien cubierta, se obtiene una funda limpia, fácil de lavar y agradable de usar. También es una muy buena base para crear varias fundas a juego sin complicarse la vida, ya sea para un sofá, un dormitorio o un rincón de lectura.

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